jueves, 21 de marzo de 2013

Mi confrontación con la docencia


MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA



Ser docente hoy, es y será una enorme responsabilidad la que, a la vez, se constituye en un privilegio singular que todos los que ejercemos la docencia conocemos. La posibilidad de contribuir a la formación de personas es, sin duda, una tarea ardua y, por qué no decirlo, envidiable, que hoy tiene posibilidades reales de tener alcance global.

La situación actual tiene características que hacen indispensable impulsar nuevas y variadas maneras de ejercer la docencia. Una de ellas, la disponibilidad de conocimientos nuevos que nos impactan con una velocidad jamás antes experimentada, produce la rápida obsolescencia de algunos contenidos tanto en el ámbito tecnológico como en otros, y obliga a enfatizar el aprendizaje de habilidades, destrezas y competencias cuya vida útil supere la de aquellos.

El que escoge la profesión docente, comienza un camino que está profundamente marcado por el fin último y primera prioridad que incluye su práctica: que los estudiantes aprendan y se desarrollen.


Esa prioridad involucra una responsabilidad enorme, y requiere de personas que tengan grandes capacidades, difíciles de enumerar en dos párrafos. De lo que no hay duda es que esas capacidades involucran una gran exigencia, a la que en el día a día los profesores deben dar respuesta. La siguiente reflexión se deriva de la experiencia docente a través de los años como profesor en la Educación Media Superior.


Me llamo Omar Alejandro Herrera Zúñiga, soy originario y radico en una ciudad llamada: “Los Reyes de Salgado, Michoacán”, termine mis estudios de licenciatura en el I.T.S.L.R. (Instituto Tecnológico Superior de Los Reyes) donde concluí mis estudios de Licenciado en Ingeniería en Sistemas Computacionales en Julio del 2006.

Como seguramente muchos de mis compañeros maestros, yo tenía a la docencia como la última de mis opciones, pero creo que el destino me tenía preparado una sorpresa, pues al terminar las vacaciones del verano de ese año que terminé mis estudios, recibí una llamada por teléfono de mi tía que es maestra del COBAEM diciéndome que requerían un profesor para impartir unas horas en el área de Informática y que yo tenía ese perfil, lo que yo le respondí que yo no era profesor y que nunca había dado clases, sin embargo ella me dio ánimos diciendo que era una buena oportunidad de trabajo que me calara y que si no me gustaba podía cambiar de trabajo a los seis meses. Lo pensé bien y no se me hizo tan descabellada esa opción ya que me era un poco familiar el ambiente educativo ya que mi padre también ejerce la docencia desde hace 30 años o más, y también él me apoyó para que iniciara como docente y así fue como surgió la posibilidad de trabajar en el Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán, plantel Los Reyes.

Mucho miedo, nervios, un poco de inseguridad y la voz quebradiza eran mis compañeros durante los primeros días como docente y al igual como lo menciona José M. Esteve  en la aventura de ser maestro (2003). “Nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error”.

En el camino deben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado. La enseñanza es una profesión ambivalente. En ella te puedes aburrir soberanamente, y vivir cada clase con una profunda ansiedad; pero también puedes estar a gusto, rozar cada día el cielo con las manos, y vivir con pasión el descubrimiento que, en cada clase, hacen tus alumnos.

Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la  libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se  puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar  nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual.


Para mi ser profesor es una profesión a la vez muy bonita, muy satisfactoria, pero a la vez difícil, estresante y sobre todo es una gran responsabilidad. Intento aportar un granito de arena con un poquito o mucho de mis conocimientos en mi materia para con mis alumnos, me siento muy contento y es muy satisfactorio cuando algún alumno logra alcanzar una meta, realiza un producto, sabe realizar algo que no sabía y que yo le enseñé a hacerlo, pero para que una meta sea alcanzada deben de pasar muchas cosas más en un salón de clases, por ejemplo si yo quiero que mis alumnos aprendan un tema en específico y el grupo es insoportable, es un grupo inquieto, flojo, con una actitud pésima a querer aprender algo, es allí lo difícil y estresante se puede volver una clase, cuando los alumnos no cooperan, y entonces es cuando uno como maestro debe de buscar la manera de motivar a sus alumnos a tener ese deseo de aprender, ver de qué forma puede llevar a sus alumnos al aprendizaje que él quiere dar. Debemos de buscar una estrategia que funcione para un grupo en especial y hasta volver a cambiar esa estrategia para el próximo grupo ya que muchas veces cambian las circunstancias y las condiciones que para un grupo te funcionaron, pero que para el otro grupo no.

Al final del día uno reflexiona y piensa como le fue en la escuela, y uno mismo se da cuenta si fue un día pesado o relajante, y si somos maestros que nos interesa hacer bien nuestro trabajo, idearemos cosas nuevas para que el día siguiente sea mejor que el que acaba de pasar. En mi caso particular yo soy un profesor que me llevo bien con mis alumnos, soy su profesor pero también soy su amigo, me gusta escuchar a mis alumnos cuando tienen problemas, y la mayoría de las veces los aliento a seguir adelante, para que se sigan preparando. Siento también que soy paciente con ellos, pero no tanto porque después ellos te toman la medida y se quieren burlar de ti.

Soy exigente cuando tengo que serlo, pero también soy flexible. Me disgusta la flojera en los alumnos que casi no cumplen con sus tareas y trabajos, con los alumnos que no estudian, y que en sus exámenes reprueban porque no estudian. Siempre estoy buscando mis errores en que estoy fallando yo como profesor y cambiarlo en favor de mis alumnos, pero también trato de dialogar con mis alumnos para saber por qué reprueban un examen, el por qué no cumplen con sus trabajos y tareas, para volverlos a encaminar y recuperarlos.

Mi experiencia como alumno de la especialidad ha sido muy satisfactoria, gratificante y enriquecedora, pues me ha dado la oportunidad de ver como hago mi labor docente desde afuera y poder mejorarla de mil maneras, al utilizar estrategias de enseñanza-aprendizaje que antes no tenía contempladas y que ahora tengo una visión muy diferente que ha abierto un gran panorama en donde puedo hacer uso de muchas herramientas que me ayudarán en mi practica como docente y que muchas de ellas son innovadoras y que creo que son muy útiles y lo mejor de todo es que a nuestros alumnos les llama mucho la atención lo novedoso de las TIC´s.

Profesor: Omar Alejandro Herrera Zúñiga

Los saberes de mis estudiantes

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES EN EL USO DE LAS TIC Y DE INTERNET





En el colegio de bachilleres del estado de Michoacán, plantel Tingüindín contamos con un centro de cómputo con acceso a internet infinitum, en el cual tengo la oportunidad de observar que es lo que hacen los estudiantes  en sus tiempos libres cuando no está ocupado dicho laboratorio incluso como se sugiere en ésta actividad le hice las siguientes preguntas y esto fue lo que me contestaron:

¿Qué saben hacer nuestros estudiantes en Internet?
Saben subir vídeos caseros en Youtube, suben vídeos de la banda musical Tzingüinzuri a la que algunos estudiantes pertenecen, que es una banda del pueblo, utilizan el Skype para comunicarse con familiares en el extranjero, compran productos en mercado libre. Saben descargar programas para la computadora (asistencia técnica).

¿Qué cosas hacen nuestros estudiantes en Internet?
Bajar música, revisan el Facebook para comunicarse entre compañeros, familiares, y amigos. Para ver fotos, vídeos y para ver las publicaciones de sus amigos. Ver vídeos de música, ver  vídeos educativos, ven videotutoriales de alguna materia de la escuela, vídeos deportivos. Buscar información para tareas. Se meten a páginas de juegos. Revisan horóscopos.

Mis alumnos me confesaron que si pierden mucho tiempo con su Facebook y que no le dedican mucho tiempo a lo educativo, solo lo necesario para realizar tareas de la escuela, entonces una estrategia que implemente realmente con ellos fue la siguiente: Les pedí que visitarán la página de www.aulaclic.es/excel2007 para que vieran unos videotutoriales e investiguen los temas que vamos a ver en el bloque II de la materia de Informática II, por ejemplo:

Con el fin de realizar un proyecto final en el cual utilizarán un software llamado Camtasia Studio para realizar  Videotutoriales por ellos mismo de sus prácticas de laboratorio, al final se entregaran todas las evidencias en vídeo con un menú donde se vean todos los vídeos realizados por ellos.